Cada palabra
corre el riesgo de ser
ésa que sobra.

Wednesday, November 2, 2016


No hay morador,
no hay inquilino dentro
del cuerpo exánime.

4 comments:

  1. Si acaso los gusanos

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  2. ¡No más facturas para las moscas de la luz!

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  3. Buenos comentarios. Es curioso que podemos ser nutritivos (comibles, masticables, digeribles) para larvas o gusanos de moscas. También podríamos servín de festín a una hiena o un tigre. Pero no seríamos nosotros, sino nuestra masa muscular o carnosa. O sea: la cosa, el objeto, el envoltorio, la carrocería... En la carcasa corporal, cuando la dejamos, no pasa a vivir nadie. Ninguno habita en nuestro sitio. Nadie ocupa ese lugar.

    Gracias por vuestras visitas y comentarios.

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  4. Te olvidas de las larvas del alma, tan aparentes...

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